Los aneurismas cerebrales son dilataciones anormales de las arterias del cerebro. En muchos casos no producen síntomas, pero su principal riesgo es la ruptura, lo que puede ocasionar una hemorragia cerebral grave.
Algunos pacientes pueden presentar dolor de cabeza, alteraciones visuales o síntomas neurológicos, aunque con frecuencia se detectan de forma incidental en estudios de imagen.

• Angiotomografía cerebral
• Angiografía cerebral
• Resonancia magnética en casos seleccionados
La valoración permite determinar el tamaño, la localización y las características del aneurisma, así como su riesgo de ruptura.
• Vigilancia en aneurismas de bajo riesgo
• Tratamiento endovascular (embolización)
• Cirugía microquirúrgica (clipaje)
La elección del tratamiento depende de cada caso y se basa en una evaluación individualizada.
Tratamiento orientado a prevenir la ruptura del aneurisma, mediante técnicas seguras y planificación detallada para reducir riesgos.
• Prevención de hemorragia cerebral
• Reducción del riesgo de complicaciones graves
• Manejo seguro de la patología
No todos los aneurismas requieren tratamiento inmediato, pero sí seguimiento adecuado para evitar riesgos.
¿Todos los aneurismas se operan?
No, depende del tamaño, localización y riesgo de ruptura.
¿Se pueden tratar sin cirugía abierta?
Sí, algunos casos pueden manejarse con técnicas endovasculares.